Elaboración vino tinto





E LABORACIÓN: Tras el despalillado, los granos de uva ligeramente estrujados se llevan a un depósito. Se deja un 20% de su capacidad sin llenar, ya que cuando fermente la pasta aumentará su volumen y ocupará parte de este espacio vacío. La pulpa de las uvas tintas no tiene color por lo que necesitamos macerar el mosto con las pieles u hollejos para obtener el color y los aromas característicos de los vinos tintos.

Durante la fermentación, y por acción de la levadura, los azúcares se transforman en alcohol y anhídrido carbónico. Al mismo tiempo, el gas carbónico desprendido empuja hacia arriba los hollejos formando el denominado "sombrero". Antes y durante la fermentación, se realizan remontados que consisten en mojar el sombrero con mosto. Una vez finalizada la fermentación, se procede a realizar el descube para separar el vino yema (que cae por su propio peso) de los hollejos. Este vino yema es el de mayor calidad y se lleva a otro depósito
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Mientras que los hollejos son prensados y se obtiene un vino de prensa con más color, tanino y más astringente. El vino yema y el vino prensa no se mezclan, se llevan a depósitos diferentes.

A continuación tiene lugar una segunda fermentación, la fermentación maloláctica, que dura entre 7 y 15 días en función de la temperatura. Esta segunda fermentación es llevada a cabo por bacterias lácticas autóctonas que transforman el ácido málico, contenido naturalmente en el vino, en ácido láctico más suave y agradable. Después de esta segunda fermentación, el vino se lleva a barricas o a otro depósito, dependiendo del destino final del vino (si es joven o si va a envejecer en barricas). Algunos de los tintos de Cepa Bosquet realizan esta fermentación maloláctica en barrica, consiguiendo así una mayor integración de la madera con el vino, y unos tintos más agradables y elegantes para beber.

C RIANZA: No todos los vinos son aptos para la crianza, en ello influye todo el proceso productivo (selección de las viñas, poda, suelos y elaboración). De hecho, la climatología, la orientación de las laderas sobre las que se asienta el viñedo y la composición del suelo proporcionan a los vinos una mayor calidad.

La duración de la crianza en barrica de roble está marcada por la propia evolución del vino. La crianza provoca una evolución en los vinos que se concreta en modificaciones de color (del morado de los vinos jóvenes hacia el rojo picota/teja), aroma (bouquet) y sabor (suavidad, nobleza, equilibrio y redondez). Tras la crianza en barrica los vinos son sometidos a una segunda crianza en las mismas botellas que llegarán al consumidor. Se busca que el vino repose, se redondee y muestre su complejidad. La mayor parte de nuestros vinos envejecen en barrica. El vino Cepa Bosquet que menos tiempo permanece en barrica es 3 meses y el que más 18 meses. Nuestra sala de envejecimiento está constituida por unas 300 barricas de roble, siendo el 70% americano y el 30% francés.


Virginia Bosquet